viernes 25 de diciembre de 2009

Hipótesis superpuestas


Tan fácil y simple fue que no lo comprendió. Algunas mentes son demasiado complicadas para comprender lo más simple. Y se enredan, enredan, te enredan... y enredando enredando ya  no saben dónde están ni a dónde van ni quiénes son. Se pierden en sus enredos, en su  mundo hipotético de lo que puede ser o será, de lo que algún día vendrá. Una hipótesis sobre otra y otra y lo real queda en el fondo, se pierde de vista, se olvida.
Y olvidando aprendiste a complicarte para adornar la realidad que tanto te disgusta y que tanto temes.

jueves 17 de diciembre de 2009

¿El fin?


Me gustaría hacer tantas cosas... aprender a tocar el piano, seguir pintando cada vez mejor, estudiar psicología, hablar muchos idiomas, visitar Nueva York, Méjico, Londres, París, Barcelona, Tenerife, Portugal, Egipto, La India, Grecia, Amsterdan, China, Australia...
Crecer o envejecer un poco más para ver hasta dónde soy capaz de llegar... convivencia, hijos, ¿nietos?
Pero por lo visto la fecha límite para todo es el 22 de diciembre de 2012. La verdad no me lo creo, parece una fecha demasiado próxima para ser el final pero quién sabe...
Tengo que reconocer que la película me impactó bastante y se me escaparon algunas lágrimas.
Al día siguiente de verla nevó cerca de mi pueblo y fuí a ver la nieve ya que aquí la nieve es como un sueño imposible. Y allí arriba rodeada de blanco y en la mejor compañía lo pensé:
"Si es verdad que el mundo se acabará en 2012, que se acabe, yo ya soy tan feliz que me da igual, no quiero nada más"
Todas las cosas pendientes, bueno, no son más que cosas que me gustaría hacer, sin más.
Después se lo dije (admito que me costó bastante decirlo en voz alta porque es como que si lo dices en voz alta es verdad) y ahora me apetece escribirlo aquí:

"Si se acaba el mundo en 2012 que se acabe, no quiero más"


lunes 14 de diciembre de 2009

Hoy llueve en mí


La lluvia tiene algo, es especial. Aquí donde yo vivo lo normal es que siempre haga sol.
Cuando llueve nos gusta asomarnos a la ventana para ver como cae el agua y corre cuesta abajo.
Es algo insólito.
Los humanos aquí somos como los animales, cuando el cielo llora nos escondemos en nuestras cuevas y evitamos salir. Siempre me ha resultadao curioso ese "miedo" al agua.
Un periodo de enclaustramiento y cuando el tiempo vuelve a lo suyo, nosotros volvemos con él.
Y todo resucita. La tierra, las plantas, las calles, las personas...
No me gusta la lluvia pero hoy me agrada ver el cielo gris y los cristales manchados.
Porque hay días para todo... hoy siento que llueve en mí y me siento bien.

martes 8 de diciembre de 2009

Ese cajón indestructible


Llámalo baúl, cajón... ése lugar donde vas escondiendo las cosas que no puedes tirar y no quieres encontrar.
En mi caso es un cajón, tamaño mediano. Siempre igual de grande aunque cada vez guarda más cosas.
A veces tengo miedo que de tanta cantidad de cosas guardadas que hay en él, explote pero inexplicáblemente siempre cabe más. Supongo que esto es un alivio ya que sino, no sé que haría con todas las cosas que me sobran en la mente... y en el corazón.
Todo va por temporadas, como en las series de televisión.
A veces bien, a veces crees que bien, a veces quieres creer que van bien y a veces (por suerte, pocas veces) van mal. Son pocas pero fácilmente acumulables e ineludibles.
Resulta que cuando abro el cajón para guardar algo siempre se escapa alguna cosa antigua guardada como siempre contra su voluntad.
Y yo las vuelvo a guardar todas. No se puede volver al pasado, ni deshacer lo que ya está hecho y lamentándome, llorando u obsesionándome con ello tampoco conseguiré nada.
Lo hecho hecho está y sólo puedo seguir adelante con lo mejor de mí y esperar que todo vaya bien.
El cajón cada vez es más pesado, no sé si  aguantará (o aguantaré) o un día, inevitáblemente, me estallará en la cara.
No lo sé...

lunes 7 de diciembre de 2009

Confesión


Es un pensamiento que ya se me había pasado fugazmente por mi cabeza de vez en cuando aunque no siempre logré identificarlo.
Hace poco, mi peluquero, después de hacerme tres sencillas preguntas me lo dijo y la verdad me dio bastante que pensar. Una cosa es que yo tenga la sospecha y otra bien distinta es que alguien te lo diga.
Es ahí cuando empiezas realmente a creer que eso que tú pensabas puede ser cierto.
Lo comenté con mi gente y su respuesta fue: sí, tu peluquero tiene razón.
Así que bueno... puede que fuera cierto aunque me resistía a creerlo.
Desde aquella revelación mi percepción de las cosas cambió.
Ese pensamiento ocupaba gran parte de mi tiempo.
Y a raíz de ahí, observando, me he dado cuenta y aquí va mi confesión:

A veces, me siento más hombre que mujer.

Sí, siempre me he sentido diferente, rara... aunque nunca supe el por qué.
Pues puede que éste sea el motivo.
Una mente un tanto masculina (según mi peluquero), un poco alejada de los comportamientos y formas de pensar "típicas" de una mujer, más cercana a los pensamientos y comportamientos "típicos" masculinos...
Es extraño pero cada vez lo veo más claro, hasta llegar al punto de avergonzarme por no hacer lo que todas las mujeres están haciendo en un momento dado.
¿Qué pasa? ¿Qué como todas están reunidas hablando de partos, bebés y bodas, tengo que estar yo también?
Pues parece que sí porque bien que me insistían (hombres y mujeres) a que me reuniera con ellas cuando no era lo que yo quería hacer.
Y ahí vi dos opciones: la primera, ir con ellas, contentar a los que me insistían y parecer una más, parecer "normal", o la segunda: hacer lo que realmente me apetecía que era quedarme donde estaba, no contentar a los que me insistían y parecer "un bicho raro", o al menos así me sentí yo...
Y eso fue lo que hice, quedarme sentada pareciendo y sintiéndome "un bicho raro"... que quizá sea eso lo que soy o quizá no, pero actué siendo fiel a mí misma, siendo yo.
 Y ahí va otra confesión:

Me siento orgullosa de aquello. No siempre uno tiene el valor de ser quien realmente es, al menos yo no lo tengo muy a menudo.
Espero y quiero tenerlo con más frecuencia, sienta genial.

miércoles 2 de diciembre de 2009

En un sitio donde nadie nos ve


En un sitio donde nadie nos ve...
Te acariciaré suave todo el cuerpo.
Te besaré cada centímetro de piel.
Te tocaré, te absorberé.
Bailaremos.
Lento y juntos al principio.
Rápido después.
Daremos vueltas y vueltas hasta caer al suelo.
Reiremos como locos y lloraremos de risa.
Saltaremos, gritaremos.
Nos abrazaremos hasta que nos falte el aire.
Te miraré hasta quedarme dormida.
Nos bañaremos siempre juntos.
Y te diré que te quiero a cada segundo...
...  En un sitio donde nadie nos ve...

domingo 22 de noviembre de 2009

Desde mi ventana


Miro abajo sin saber por dónde vas o vienes, te veo entrar, salir...
Me quedo con la hora a la que saliste esta mañana
para poder verte todas las mañanas que me quedan.
No me hace falta ponerme la alarma para recordar asomarme,
nuestros relojes ya se han sincronizado, sólo era cuestión de tiempo.
Ahora sé cuándo vienes y cuándo te vas.
Te veo cuando comes, cuando ves la televisión, cuando lees...
Mis ojos te buscan cada vez más
y te encuentran en cada rincón de tu casa.
Me he convertido en la perfecta espía de tus sueños
porque los míos se fueron por la ventana...

...por esa ventana en la que vivo desde que te ví por primera vez...