martes, 13 de septiembre de 2016

Hasta siempre

Cuesta desprenderse. Cuesta decir adiós o quizás hasta luego. Y después de mucho pensar, creyendo que te podría abandonar y sustituirte he decidido que el hueco que te hiciste en mi corazón es demasiado grande y así, es imposible separarnos. Me siento cómoda contigo. Sé que sólo aquí puedo ser totalmente yo. Libre. Nuestro pequeño rincón especial. ¿Cómo pensé en separarme de ti? Vas a estar conmigo para siempre y yo estoy desde hace mucho, totalmente entregada a ti. Así que diremos hasta luego. Y lo haremos con una sonrisa porque todos nuestros momentos han sido bonitos y una sonrisa es lo que me produce pensar en ti. Es un hasta luego cargado de emociones y de esperanza. De saber que algún día volveré y que tu seguirás ahí. Han sido muchos años, demasiado vivido. Más bien, no es un hasta luego, sino, un hasta siempre.